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Cómo elegir los envases de comida para llevar

Los envases de comida para llevar no dejan de ser una opción imprescindible para los propietarios de negocios del sector de la hostelería. A continuación, analizamos las características más importantes de este tipo de productos para garantizar no solo la conservación del producto, sino también para promocionar su negocio correctamente.

Características a tener en cuenta al escoger los envases de comida para llevar

La persona que pide este tipo de producto siempre quiere degustar el plato de su elección sin que él mismo se vea afectado por agentes externos. Además, ha de tenerse muy en cuenta que los envases sean resistentes al transporte y que ofrezcan una buena imagen.

Tipo, resistencia y calidad del material

Hay muchos tipos de materiales de envases de comida para llevar: de plástico, poliestileno expandido, de porexpán, de aluminio, de cartón, de foam… Escoger la mejor opción dependerá del tipo de comida que vaya dentro, de su temperatura y de su textura (sólida o líquida).

  • Envases de plástico suelen ser válidos para todo tipo de alimentos y muy resistentes.
  • Envases de poliestireno expandido o de porexpán, caracterizados por su ligereza, ya que reducen considerablemente los costes de transporte y son totalmente reciclables.
  • Envases de aluminios mantienen muy bien la calidad del producto. Adecuado para carnes y pescados. Mantiene muy bien la temperatura.
  • Envases de foam son idóneos para la conservación de alimentos, ya que mantiene la temperatura durante largos periodos de tiempo.
  • Envases de cartón son perfectos para aquellos productos de poco peso, ya que es un material ligero, aunque rígido y resistente.

Condiciones óptimas para mantener la calidad del producto

Se ha de tener en cuenta que un mismo envase no es apto para todo tipo de comidas. Para las comidas frías, los recipientes más adecuados son aquellos herméticos. Una buena opción son los envases de plástico con tapa hermética o también aquellos con bisagras de seguridad. Ayudan a mantener la calidad del producto en perfecto estado.

En el caso de las comidas calientes, los envases no deben cerrar totalmente el producto porque sino se seguirá cociendo en su propio calor y perdería propiedades y sabor. Los envases más adecuados para este tipo de alimentos, serían los envases de aluminio, de foam o de cartón, ya que mantienen muy bien la temperatura.

Diseño práctico y atractivo

Un envase práctico no deja de ser el que ofrece mejores posibilidades de almacenamiento, un buen precio y una plataforma perfecta para dar a conocer una oferta gastronómica concreta. El problema reside en que la mayoría de envases son siempre iguales. Por eso, si decides diferenciar tu negocio del resto, apuesta por la innovación y por la personalización de tu packaging.

Personalización del envase

Hay establecimientos mundialmente conocidos que se conocen por la forma de sus vasos o de los recipientes que usan para servir la comida para llevar. Este es el objetivo: lograr que el envoltorio anuncie que en su interior hay una comida cocinada por un negocio determinado. Añadiendo su logotipo y algún mensaje como «¡Que aproveche!» logrará un gran resultado.

Segmentación

Aunque comer es algo que hace todo el mundo, esto no significa que los locales de comida para llevar tengan como objetivo conseguir llegar a toda la población. Para mejorar la promoción no hay nada mejor que centrarse en un segmento de la misma y cambiar el diseño de los envases para atraer a esa clientela en concreto. Es decir, el marketing no solo va dentro del envase, sino también fuera.

Adaptabilidad y usabilidad

Si tus clientes son, principalmente, profesionales que comen en su trabajo, ¿por qué no ofrecerles un envase con unos cubiertos para lograr que sea más fácil que se coman lo que han pedido? Si el cliente decide que su comida está muy buena, pero que comérsela es complicado dejará de confiar en sus servicios. Haz diversas pruebas y encuentra el envase que le facilite esta tarea a tu clientela potencial.

La transparencia del envase

Por norma general, muchos establecimientos apuestan por esconder los alimentos en el envase que promociona su marca. ¿No es un contrasentido? El logotipo puede ir también en la bolsa o en un lateral. Ver los alimentos antes de degustarlo crea un adecuado efecto de transparencia y aumenta el apetito del cliente. Se recomienda su uso para platos combinados, ensaladas o platos de mayor tamaño. La comida entra antes por la vista que por el gusto.

Facilidad de transporte

Servir comida para llevar no significa cocinar algo y meterlo en un recipiente, es mucho más que eso. El envase ha de poder transportarse con facilidad bien en la mano, bien en una mochila. La inclusión de asas y de bolsas de papel, fácilmente reciclables, son la mejor opción.

Como habrás podido comprobar, los envases de comida para llevar más idóneos para tu negocio han de ser el resultado de unir todos los factores anteriores. Elige el que mejor se adapte a lo que necesitas, y apuesta por la innovación y personalización para marcar la diferencia.

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