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¿Sabes cómo embalar un cuadro para su transporte sin que se dañe?

¿Te has preguntado alguna vez cómo embalar un cuadro para el transporte sin que se dañe? Es una duda habitual, ya que este tipo de elementos decorativos no solo suelen tener un alto coste en términos económicos, sino que también tienen un importante valor sentimental. Puesto que estamos hablando de piezas sensibles, frágiles y, en muchos casos, de grandes dimensiones, es fundamental conocer cuál es la forma más eficaz de transportarlas.

¿Qué material utilizar para proteger tu cuadro?

Llegada la hora de envolver cuadros para transportarlos es muy importante conocer qué clase de materiales tienes a tu disposición. Escoger uno y otro dependerá de cada caso, pero no olvides que es posible combinar varias opciones para aumentar la seguridad de tus accesorios durante el traslado.

Papeles diseñados para el embalado

En el mercado existen una serie de papeles especialmente fabricados para proteger todo tipo de piezas de golpes y agresiones durante los traslados. Este tipo de papeles suelen ser bastante opacos, por lo que evitas que los colores de la obra de arte se vean afectados por la luz del sol.

La caja de cartón es la más opción más básica de embalaje

Otro tipo de accesorio fabricado con celulosa es el cartón. Las cajas de cartón se encuentran en multitud de tamaños y formas. Así resulta especialmente sencillo encontrar la caja de cartón perfecta según tus necesidades. Además,el cartón tiene la ventaja de ser un material mucho más resistente que el papel, no obstante, una idea excelente es utilizar ambas opciones conjuntamente.

La opción más resistente son las cajas de madera

De todas las alternativas, la madera es, probablemente, la más resistente de todas. Esto la convierte en la opción preferidas de los expertos y la que se utiliza en el caso de los traslados de piezas de museos.

La forma más sencilla de utilizar la madera para embalar cuadros es optar por una estructura con forma de jaula. En este caso, será conveniente reforzar el armazón con otros elementos, como el cartón o el papel, para proteger toda la superficie del cuadro. Si prefieres ahorrarte este problema, existe la posibilidad de utilizar una caja completamente fabricada con este material.

Algo fundamental a tener en cuenta es que la madera escogida para este propósito debe ser ligera, ya que en el caso contrario mover la caja puede convertirse en un problema. Algunos expertos también recomiendan colocar alguna clase de asa o agarre para facilitar el transporte.

El mejor complemento es el plástico

Por último, merece la pena tener también algún elemento fabricado en plástico, ya que absorben muy bien los golpes. Así podemos evitar roturas, tanto del cristal, si es que el cuadro lo lleva, del marco o, incluso de la propia lámina. Los accesorios en plástico son muy sencillo de combinar con las otras opciones, tanto las cajas de cartón como las de madera.

Hay, fundamentalmente, dos alternativas. Por una parte puedes utilizar el plástico de burbujas y otras opciones similares. Gracias a las pequeñas bolsas de aire que se crean en el interior se hace la amortiguación necesaria, a la vez que no se añade demasiado peso a la caja.

Por otra parte, el porexpan y las espumas fabricadas en materiales derivados del plástico son un excelente relleno para cualquier caja que quieras transportar. Además, existen opciones más rígidas que te permitirán proteger partes más específicas del cuadro, como las esquinas o el cristal.

¿Cómo embalar un cuadro para su transporte sin que se dañe?

Una vez has escogidos los mejores materiales para cuidar tu cuadro en este proceso tan delicado, es importante que tengas en cuenta una serie de consejos para que todo salga bien:

Es importante coger las medidas correctas

A pesar de que conozcas a la perfección todas tus piezas, no olvides asegurar los datos tomando medidas una vez más. Al comprar los materiales, deja un par de centímetros de margen por si fueran necesarios.

Proteger la parte de cristal, si la tiene

El cristal es una de las partes más frágiles de un cuadro, por lo que es fundamental evitar que se rompa. Para ello puedes hacer una cruz con cinta de carrocero pegada a su superficie, o utilizar tacos para crear pequeñas cámaras de aire.

Debes asegurar el cierre

Una vez has terminado de embalar, es fundamental dar varias vueltas (y en varios sentidos) con la cinta adhesiva, para evitar que la caja se abra.

Desmontar la lamina del bastidor para el transporte

Desmonta siempre que puedas: si existe la posibilidad de quitar la lamina del bastidor y transportar ambas cosas por separado, es preferible a hacerlo todo junto. Así puedes proteger la obra de una forma más sencilla, al no tener que contar con las dimensiones del marco.

Ahora que ya conoces como transportar un cuadro, no olvides escoger materiales de primera calidad para proteger tus bienes más preciados.

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